martes, 4 de octubre de 2016

Martes, 4 de octubre 2016 (día 128)

Uhhh....que me he olvidado del blog!!!!!!!!!!!!!!
Casi dos semanitas sin publicar, pero sigo viva!!
La verdad es que he ido bastante liada en esta nueva fase de trading y juntándolo con los entrenos, pues que he ido más liada, aprovechando cada minuto libre para estudiar.
En cuanto a este tema, el pase a la fase dos ha costado. Ha sido como resetear ciertas cosas, abrir la mente y dejar que los nuevos conceptos se fusionaran con los que tenía instaurados y poco a poco, que todo cuajara. Estos días me he dado cuenta de cómo cuestan los cambios. Tela que lo diga yo, cuando después de 15 años doy un volantazo a mi vida profesional y la cambio al 100%, pero cuando ya te sientes cómodo con algo, lo tienes bien arrelado en tu cabeza...cuesta dejar que la mente se abra y sea capaz de aceptar que ciertos cambios, adaptaciones, modificaciones a aquello que crees que ya está perfecto, pueden, no sólo hacerte darte cuenta de que no era tan perfecto, sino, además, descubrirte que te queda un largo camino por recorrer todavía... pues eso es lo que me ha pasado.
Pero, ya está, ya he aceptado que no lo sabía todo y que aún me queda mucho...
He aprendido muchísimo de trading discrecional en estas dos semanas. Es importante no memorizar, no estudiar patrones, no depender de indicadores, no estar rígido a ciertos movimientos. He aprendido a analizar mucho más lo que ocurría, a situarme dónde estoy, a dónde puede ir el precio durante la sesión, qué haré si llega a tal zona o tal otra, me dispongo a largos o a cortos, cuándo podré considerar que cambia la tendencia,... es decir, planifico mucho más la sesión y tengo más claros el cómo actuaré y dónde actuaré, con lo que, al final, ganas en el % de aciertos, que es la clave.
Bien, esto en cuanto a trading.

En cuanto a entrenos, pues bien, después de muchas semanas entrenando bien, llegó la primera prueba para testear mi estado de forma.
Este sábado pasado hice la maratón del Priorat. Una prueba de 42 km con algo más de 1.500 metros positivos muy corredores y con un paisaje muy bonito, entre viñedos.
Desde los primeros metros, vi de qué iría la cosa... pulsaciones muy altas, en anaeróbico, y así se mantuvieron el 80% de la carrera.
Sufrí, fue una maratón agónica, mucho calor, pulsaciones muy altas, bien de piernas pero el corazón no las seguía.
Prefiero mil veces 20 horas de carrera a ritmo aeróbico que 5 a estos ritmos. En el km. 20 iba pensando, cómo ésto siga así, no llego...
Pero llegué, en 5:26 horas, a mitad de clasificación. Y lo dí todo. No quedo nada por dar, por sufrir, por tirar los últimos kilómetros, corriendo aunque el terreno picara hacia arriba...me exprimí al 150%.
Y gracias a Pablo acompañado de Fuyur que me los iba encontrando en los avituallamiento y me iban dando ánimos y mucha fuerza para seguir a ese ritmo y no bajarlo.
Con qué me quedo????
Creo que tenía las pulsaciones demasiado altas al principio y no sé si fueron por nervios, o qué...
Y que soy capaz de aguantar ritmos anaeróbicos durante mucho tiempo, cosa que sinceramente, no me creía capaz. También es verdad que me cuestan mentalmente, me cuesta sufrir en ese aspecto, pero puedo hacerlo.
Con lo que, resumiendo, hay que trabajar más. El día de entreno que toca trabajar en carrera contínua, me he de exprimir más, no digo ir en anaeróbico todo el rato, pero darle más caña sí. He de aprovechar más ese día de trabajo.
Así, que, satisfecha, contenta con el resultado y contenta conmigo misma. La sufrí mucho, pero aprendí que puedo dar más de lo que doy. Toca trabajar.



1 comentario:

  1. claro que si...puedes dar mucho mas!!! acostumbrate a sufrir entrenando y aun podrás sufrir mas...jajajajaja
    enhorabuena

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